dijous, 29 de març del 2012

Gustavo Adolfo Bécquer

¡Los suspiros son aire y van al aire!
¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida
¿sabes tú adónde va?

El mundo es un absurdo animado que rueda en el vacio para asombro de sus habitantes.

No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: PODRÁ NO HABER POETAS, PERO SIEMPRE HABRÁ POESÍA.